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Índice de Estaciones 
 
 
Introducción 
E. Arica 
E. Rosario 
E. Poconchile 
E. San Martín 
E. Central 
E. Pampa Ossa 
E. Puquios
 
E. Coronel Alcérreca 
E. Humapalca
 
E. Villa Industrial 
Tacora 
Azufrera de Aguas Calientes 
E. Chislluma 
E. General Lagos
 
E. Visviri 
Trifinio (Tripartito)
 
 
Desde Humapalca, la próxima estación es Villa Industrial, a sólo un poco más de 6km hacia el norte. Poco antes de llegar, nos fascinó el cerro Caracarani, a unos 10km al oriente. 
 
 
 
Y llegamos (Lat. 17ª47’S, Long. 69ª42’O, 4.050msnm). El tren recorre 167km para llegar a Villa Industrial. 
 
En Villa Industrial el tiempo no se ha detenido del todo, aunque este carro sigue en el mismo lugar y con la misma carga de piedras que tenía en el año 2009.
 
El único “progreso” visible es la mejora de la instalación militar donde nunca he visto a más que a media docena de soldados conscriptos. Tuvimos un encuentro casual con uno de ellos y le regalamos una cajetilla entera de cigarrillos ¡Nos las quiso pagar con un billete de $5.000!, el cual obviamente no aceptamos. Con sus 4-5 compañeros, ya llevaban 2 semanas en ese lugar desierto. Nadie más habita en ese lugar.
 
 
Y el tiempo sigue avanzando allí, transformando todo lo existente en ruinas.
 
Hay muchos cadáveres de maquinarias que no comprendo,
 
muchos carros de carga abandonados,
 
muchos, los que podría pensarse que eran del ferrocarril particular de la azufrera de Aguas Calientes, el cual transfería allí su carga al FCALP.
 
Aparte de los conscriptos, lo único vivo que vimos allí fue un Chirihue Cordillerano macho (Sicalis uropygialis), ansioso de interactuar con alguien. Los Chirihues (”canarios”) se describen en www.aricaacaballo.com.
 
Había un hangar de las instalaciones del ferrocarril azufrero, hoy desolado y fome.
 
Pues antes estaba a un lado de él una de las peculiares locomotoras del ferrocarril azufrero, cuyo combustible era la llareta.
 
Y otra en el hangar. Un particular acaudalado compró a la azufrera y en el año 2012 se llevó a las locomotoras a su propiedad en Colina, un poco al norte de Santiago. Triste pérdida, pero necesaria porque peruanos furtivos robaban impune y continuamente todo el material de fierro que podían. Es que en Villa Industrial no hay Carabineros (policía uniformada de Chile) y la frontera no tiene control alguno, excepto los patrullajes de los Carabineros de la vecina Villa Tacora.
 
Triste fin de nuestra visita a Villa Industrial... 
 
Para continuar el trayecto vehicular hacia Visviri por la ruta A-23, hay que seguir sólo 2,5km hasta Tacora, ubicado en el faldeo sur del volcán homónimo, desde donde la A-23 se dirige al oriente para llegar al terminal chileno del FCALP, en Visviri. 
 
Villa Tacora 
 
No estaba en el circuito del FCALP, pero desde allí nace la ruta A-107 que lleva a la azufrera que ansiábamos revisitar. Permiso entonces, para hacer el espectacular paseo y olvidarnos un rato del pobre FCALP y pasar aun más penas por el triste destino del ferrocarril azufrero, a la vez que maravillarnos con el paisaje. Es que como escribió el capellán militar, Rvdo. Luis Urzúa Urzúa en su libro “Arica, Puerta Nueva” (Tercera Edición, Editorial Andrés Bello, 1969), tras muchos años siendo el único sacerdote católico a cargo de los pobladores de nuesto interior hasta mediados del siglo XX: 
 
“Se me ha entrado el paisaje en el alma 
y no quiere salir,,,” 
 
Pues lo que buscábamos es un paisaje muy peculiar, uno de los tantos y tan diferentes que tiene Arica-Parinacota y es simplemente imperdible. Y entonces nos dimos el placer de explorar la Azufrera de Aguas Calientes, ubicada en la ladera occidental del volcán Tacora (5.980m de altura sobre el nivel del mar). Para eso, seguimos hacia el noroeste desde Villa industrial hasta Tacora (Lat. 17º46’S, Long. 69º43’O, 4.090msnm). Allí hay un retén de Carabineros (policía uniformada de Chile) y tal vez no más de cinco familias. 
 
Su iglesia, dedicada a la Virgen del Carmen, data de fines del siglo XVII o inicios del XIX y fue recientemente restaurada por la Fundación Altiplano. Es poco atractiva pero peculiar: su "esposo", Maillku Torre, está ubicado a su izquierda, lo que es inusual.
 
Tiene también un calvario, pero fuera de los límites del atrio, en la "plaza de Tacora". Y eso porque no es "genuino", fue un adorno que en época relativamente reciente instaló la Municipalidad de General Lagos".
 
Su cementerio sí que es “algo genuino" y más o menos típico de nuestro interior, aunque con algunas tumbas demasiado elegantes.
 
Y otras algo menos, con pocas tumbas antiguas.
 
Azufrera de Aguas Calientes 
 
Tras reportarnos a Carabineros porque la ruta A-107 es bien malita y roza (¿o penetra un poco por?) la frontera con Perú, iniciamos el trayecto de unos 15km hasta la azufrera de Aguas Calientes. Se requiere un vehículo 4x4 y antes era un horrible enredo, pero hoy, por lo menos su punto crucial para no entrar a territorio peruano, está bien señalizado. 
 
A medio camino se cruza al canal Uchusuma, el que lleva agua a Tacna gracias a un irrestricto acuerdo del tratado de paz de 1929. Más acerca de ese canal en este link. La primera vez que anduve por allí seguí de largo y sin saber, me interné por territorio peruano.
 
De eso sólo me enteré al ver uno de los letreros que identifican al sitio arqueológico de cazadores-recolectores de hace hasta 8.000 años, Huaylillas Norte. Es que allí la frontera parece no existir. Hoy sería tonto cometer ese error, porque el cruce está bien señalizado. Ese incidente se relata en este link.
 
Pues bien, volvamos al camino correcto. A poca distancia del cruce del canal, es posible salirse un poco de la ruta y hasta conducir por lo que fue la vía férrea, desde hace harto tiempo desprovista de rieles y durmientes. En esta foto se muestran los pobres restos de lo que fuera una hermosa locomotora que se volcó, la Chupiquiña. Pero no sólo los peruanos furtivos son culpables del saqueo. El Sr. Ian Thomson, el más conspicuo experto en el tema del ferrocarril azufrero, muestra una fotografía de un carro del FCALP cargado de rieles de esta vía, los que se dice que fueron luego vendidos a Perú.
 
En fin, llegamos a la azufrera. El camino tiene tramos generalmente malos, pero transitables para un 4x4. Lo primero que se ve es el recinto administrativo donde se dice que el presidente Arturo Alessandi Palma, copropietario de la azufrera, alojaba cuando la visitaba. Hemos llegado al extremo noroeste de Chile: un par de pasos hacia el occidente y entramos a Perú sin ningún control. Unos pocos kilómetros hacia el norte y al sobrepasar al volcán Chupiquiña se termina Chile. En el transcurso de éste y otros viajes similares, Entel me dio la bienvenida al Perú, ofreciéndome su servicio de roaming.
 
La azufrera se empezó a explotar artesanalmente cerca del año 1887 y el mineral era inicialmente transportado a Tacna en mulas. El ferrocarril azufrero inició sus actividades en 1925 y las cesó definitivamente en 1967. Su tramo cubría 25km por una trocha angosta (75cm; la del FCALP es de 90cm y el estándard habitual de Chile es de 100cm), con una pendiente de hasta un 6%, lo que es prácticamente lo máximo que podían ascender los ferrocarriles de la época. Llegaba a una altitud de 4.800msnm o algo más, siendo el ferrocarril más alto del mundo. Como ferrocarril propiamente tal nunca tuvo utilidades, pero sí sirvió para la gestión global de la minera, empalmando en Villa Industrial con el FCALP para transportar el azufre a Arica. Las tarifas del FCALP eran muy elevadas porque el costo operacional de éste jamás dejó ni dejará de ser muy alto. El prestigiado historiador de ferrocarriles, Sr. Ian Thomson Newman, nos aportó un valioso artículo con detalles técnicos, operacionales e históricos de la azufrera y su ferrocarril. 
 
Por lo menos ya en el año 2005 el Sr. Thomson intentó oficial e inútilmente que al ferrocarril azufrero se le declara Monumento Nacional y como eso no resulta aun, se le fue depredando hasta llegar a un estado lamentable. ¡Buena onda shile!... 
 
Luego se ven instalaciones para procesar el mineral y residuos de caliche en una planice relativamente estrecha, a 4.500msnm.
 
Más de lo mismo. El caliche de azufre se extraía desde la ladera  norte del volcán Tacora y del cráter de su hermano Chupiquiña, ubicado inmediatamente al norte de éste. En algún sector la faena extractiva llegaba hasta casi los 6.000msnm.
 
En la ladera occidental están las habitaciones de los trabajadores.
 
En medio de la planice están las termas.
 
Son dos piscinas de modesto tamaño, una de ellas al aire libre. El agua está a la temperatura ideal, pero es irritante para la piel de la cara y cuesta salirse porque suele hacer mucho frío allí. Pues esta vez no nos bañamos porque nos quedaba mucho por recorrer.
 
Al oriente de la planice hay instalaciones para el procesamiento del mineral y allá partimos por una huella con profundos surcos por donde fluye agua.
 
No entiendo nada de esas instalaciones.
 
Ascendimos un corto pero algo pronunciado tramo para ver qué había más arriba. Mientras yo captaba fotografías y buscaba un acceso más favorable, mi estoica esposa subió “en cuatro patas a ratos”.
 
Y llegó plena de energía. Estábamos a más de 4.500msnm.
 
Lo que encontramos fue la vía férrea sin nada férreo, enteramente saqueada.
 
Para no ser menos, yo jugué a ser obrero ferroviario  ¡Cuánta suerte tenemos por no habernos apunado jamás!
 
Bajando un poco se encuentra una construcción que dicen que fue una escuela.
 
En el recinto hay lo que podría ser un mesón de recepción.
 
Y más allá piezas de reducido tamaño, en ruinas.
 
Tras eso volvimos a la ladera occidental para seguir ascendiendo hacia el norte y luego hacia el oriente por una huella harto aceptable.
 
En el trayecto vimos más instalaciones. Al fondo se ve al volcán Chupiquiña. El objetivo era introducirse entre éste y el Tacora para fotografiar y grabar a las fumarolas de azufre de la ladera norte del Tacora.
 
Llegamos hasta la zona de los andariveles, los que están a unos 5.000msnm, pero no subimos a fotografiarlos porque Tomas Bradanovic los documentó muy bien en un video con el experto Ian Thomson.
 
El tren llegaba hasta unos 4.800msnm y el caliche se extraía a 5.000msnm o más y luego se bajaba hasta el tren en containers que colgaban de los andariveles.
 
A nosotros nos interesaba más lo que hay en Lat. 17°42’S, Long. 69°47’O, a 4.880msnm: las fumarolas de azufre del volcán Tacora. El aire era casi irrespirable y nos protegimos cubriéndonos la cara con pañuelos para fotografiar y grabar videos del lugar.
 
Yo ascendí un poco para fotografiar de cerca a la salida de las fumarolas, levemente temeroso de que el suelo cediera y me hiciera caer en mi muy merecido infierno.
 
Las fumarolas salen por esos pequeños orificios negros, emitiendo un ruido constante. En esta foto se ven claramente los cristales de azufre que se generan.
 
Esa “aventurita” nuestra se muestra mejor en un excelente video que captó mi genial esposa, María Isabel Castro Yévenes. El ruido es el que producen las fumarolas, aunque algo perturbado por el viento. 
 
Tras eso nos empezamos a devolver y la Pachamama nos regaló un espectáculo de nubes. Como a las 17:30 horas apareció esta nube extraña,
 
la que pronto se hizo más extraña aun.
 
Unos 15 minutos después ya coronaba al volcán Tacora.
 
Y cuando ya nos devolvíamos, la Pachamama nos hizo este jamás-visto regalo, creo que para incitarnos a volver al lugar.
 
Entre tanto, los lejanos Nevados de Putre (Taapacas) que por ahora apenas tenían nieve, emitían nubes negras y agresivas como es la envidia. Envidia porque apenas los rozamos hasta los ¿5.250msnm? en la ladera occidental del volcán Ancoma (mi GPS y Google Earth me dicen que son sólo 4.800msnm o algo más) y luego seguimos de largo para pasar hartas horas con el Tacora y el Chupiquiña.
 
 
Desde Villa Tacorala rura A-23 continúa hacie el nororiente y tras unos 6km se llega al caserío de Ancara (4.200msnm). La vía férrea transcurre paralela a la ruta, a 1km hacia el oriente. No había estación ferroviaria allí, un caserío con tal vez menos de media docena de habitantes. 
 
Lo poco que hay en Ancara.
 
A lo largo de todo el trayecto desde Villa Tacora a Visviri, el paisaje está adornado por estos cerros, cuyos hermosos colores amarillos y de color naranja se deben (según me dijo el conocido geólogo, don Raúl Salas), a óxidos de hierro.
 
Tras sólo unos 4-5km desde Ancara, siguiendo hacia el nororiente, está la pequeña estación de Chislluma, a casi 4.250msnm (Lat.64º41,82’S, Long. 69º41,26’O). 
 
 
Chislluma era más bien un paradero que una estación de Ferrocarril propiamente tal: Hay menos de una decena de ranchos de adobe y vimos a sólo un par de personas de lejos. Sin el ferrocarril, es casi un caserío desierto. 
 
 
 
 
Hay una escuela y una cancha de básquetball, pero no hay con quién jugar allí.
 
A sólo 500m hacia el occidente se encuentra al canal Usuchuma, el cual aporta agua a Tacna. Se le describe parcialmente en este link
 
 
A unos 8km hacia el nororiente se llega a la minúscula estación General Lagos, a casi 4.270msnm (Lat. 17º39,2’S, Long. 69º38’O) y a sólo 1.600m de la frontera con Perú. 
 
 
Un corto desvío nos llevó al caserío, casi sólo ruinas 
 
 
 
Más ruinas de la estación General Lagos. El volcán de la derecha es el Tacora y a la izquierda, el de color claro, es su hermano Chupiquiña. Detrás del primero está la azufrera de Aguas Calientes, ya descrita. A la izquierda se alcanza a ver al oleoducto Sica Sica, el cual transcurre paralelo a la ruta vial a lo largo de la mayor parte de su trayecto desde Arica a Visviri.
 
Sólo vimos a una persona allí, la que de pronto desapareció. Tiene un minúsculo edificio-estación, donde sólo hay durmientes corroídos. 
 
 
La estación roza casi la ribera sur del salar Laguna Blanca, cuya extensión no se aprecia en las fotografías. El límite fronterizo con Perú pasa a través de ella. 
 
Laguna blanca.
 
Desde la estación General Lagos, nuestra ruta sigue un trayecto de unos 5km hacia el suroriente, separándose de la vía férrea y luego vira hacia el nororiente y a unos 5km de eso transcurre paralela a una quebrada poco profunda, a la cual pronto atraviesa. En ella vimos lo que parece ser una explotación abandonada de asbesto, un mineral prohibido que produce cáncer.  
 
 
Poco antes de cruzar esa quebrada, pudimos ver mejor a los volcanes Tacora y Chupiquiña: 
 
El pequeño asterisco rojo señala al lugar donde fotografiamos las fumarolas azufrosas del volcán Tacora, a 4.880msnm.
 
Toda la ruta desde Villa Tacora es relativamente buena, apta para cualquier vehículo. Tras 24km desde la estación General Lagos, llegamos a Visviri, donde termina nuestro proyecto de exploración de los lugares vecinos al tramo chileno del FALP. Es la capital de la comuna de General Lagos, tal vez la más pobre y menos desarrollada de todo Chile. Desde Arica, el tren recorre 205km para llegar a Visviri, por tramos dificilícimos ya descritos. 
 
 
 
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