Evolución de la Especie Humana 
 
Renato Aguirre Bianchi 
lautaro@yahoo.com 
 
Actualizado parcialmente en junio de 2022 (es que es imposible actualizarlo TODO y ese todo se hace, casi semana a semana, más y más complejo). Por años me he esforzado por elaborar un esquema que explique el concepto más consensuado de nuestra evolución y eso es lo que les ofrezco, con cierta frustración por no ser capaz de simplificarlo más. 
 
El punto de partida de los futuros humanos se inicia en África hace unos 10 millones de años o más (mioceno) cuando, a partir de una línea evolutiva que compartimos con los simios antropoides, se originan dos Familias de evolución divergente: la nuestra (Hominidae) y la Pongidae (según la taxonomía clásica). Pero hoy se tiende a incluir en el término "HOMÍNIDO" no sólo a los primates bípedos como nosotros, sino que también a los grandes simios que antes se catalogaban como póngidos. Los homínidos bípedos y de postura erguida nos llamamos genéricamente "HomiNINOS" y sus primeras especies habrían aparecido hace unos 6-7 millones de años (casi a fines del Mioceno), cuando nuestra línea evolutiva se separó de la de los "Gorillini" (chimpancés, bonobos y gorilas), nuestros parientes vivos nobípidos más cercanos. De estos últimos nos separamos evlutivamente hace unos 5 a 8 millones de años. 
 
Cronología de la Familia Hominidae ("Pirateado" de http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/2018/12/20/cuando-nos-separamos-del-linaje-de-los-chimpances/)
 
El tema de los primeros homininos, como todo lo que sigue, es muy discutido y en general se basa sólo en no muchos fragmentos de restos óseos. Eso de que hubieran aparecido hace como 6 millones de años proviene de un "cálculo" basado en las diferencias genéticas entre dos especies y la antigüedad de los restos del Sahelanthropus tchadensis, cuya probable postura corporal, dentadura más pequeña y otras características físicas lo hacen aparecer como un posible candidato a ser una de las primeras especies de la línea de los humanos tras su separación de la de los chimpancés. Y eso coincide con uno de los numerosos cambios climáticos del planeta, el cual en África produjo el reemplazo de las inmensas selvas (pobladas por homínidos que necesitaban tener a un pulgar opuesto a los otros dedos para facilitar la indispensable gestión de trepar árboles) por interminables sabanas en las cuales lo prioritario era caminar y se inicia la ubicación del pulgar en una posición paralela a pero con capacidad de oposición a cada uno de otros dedos para conseguir una eficiente gestión que dio origen a la mano moderna, la más potente herramienta del ser hunano. 
 
Posible cara del Sahelanthropus tchadensis. (De Mateuszica de en.wikipedia.org, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=443722)
 
La evolución ulterior de los homininos se hace más clara poco antes de la aparición de Australopithecus sp. En el año 2011 se encontró en el este de África alguna evidencia de la existencia de otro homínido primitivamente bípedo y no directamente relacionado con nuestra línea evolutiva, quien habría vivido hace como 3,4 millones de años (plioceno) en los territorios de Lucy (la "simbólica madre de la humanidad", simbólica pues se ha probado que no lo fue)”. A Lucy, un ejemplar de Australopithecus afarensis que vivió hace 3,2 millones de años. se le creía madre de la línea evolutiva que termina con el Homo sapiens.  Lo del Sahelanthropus tchadensis significaría que la bipedestación de homínidos, por primitiva que ella fuera, no es privativa de Lucy y sus parientes más cercanos. Y empezamos con los enredos, partiendo por el hecho de que es imposible determinar si los restos de este ejemplar corresponden a un macho o a una hembra. Sí sabemos qye murió a consecuencias de una caída desde una altura considerable, supongo que desde un árbol... 
 
Australopithecus afarensis (Public domain, via Wikimedia Commons).
 
Hoy parece claro que Lucy pertenece a una especie que desciende del A. anamensis y es indirectamente antecesora del A. africanus que hace algunos decenios parecía ser el antecesor directo de la línea evolutiva nuestra. Pues no es así para uno ni para el otro y la especie de Lucy es también antecesora indirecta de otro hominino que se aleja de nuestro linaje, Paranthropus sp. 
 
Paranthropus boisei (el "cascanueces" por la tremenda potencia de sus mandíbulas y fortaleza de sus piezas dentales). Crédito=Photographed at Westfälisches Museum für Archäologie, Herne |Date= 25.03.2007
 
 
Tras el Australopithecus anamensis hubo luego otras especies más recientes de Australopithecus, todas limitadas a África y con los brazos de mayor longitud que las piernas y con una sexualidad de encuentro frontal (para usar las palabras de Humberto Maturana). De ellos deriva el género Homo hace unos 2,8 millones de años (casi a fines del Plioceno), el cual se caracteriza por una bipedestación más eficiente, mayor longitud de las piernas y creciente tamaño del encéfalo. 
 
Homo habilis. Crédito: Encyclopædia Britannica, Inc.
 
Homo rudolfensis, H. habilis y H. ergaster son contemporáneos y exponentes de una primera etapa evolutiva de este género (Plioceno), que sigue confinado a África, siendo omnívoros pero sin recurrir a los alimentos del mar y los dos primeros procurándose la carne como carroñeros en vez de cazadores, probablemente aun cuando ya era maloliente y hubiera ya sido mordisqueada por otros carnívoros (que lo piensen bien los partidarios de la dieta paleo). Cabe decir que cada vez se hace más lejano el momento en que aparece el género Homo, inicialmente sólo en África y con una llamativa diversidad que incluye a las tres especies mencionadas. Un conspicuo hominino contemporáneo, tal vez el primero en usar herramientas, es un pariente de los Australopithecus, el Paranthropus boise
 
El resumen que sigue nos sirve para vislumbrar la saga evolutiva humana aunque probablemente será modificado en el futuro, tal como se ha complicado la simplista hipótesis de hace pocos decenios que proponía que del Australopithecus africanus emergió el Homo erectus y de éste el Homo sapiens. Hoy  (2021) estamos atascados por las peculiaridades del Homo naledi, descubierto en el año 2015 (detalles al final de esta página). 
 
Cronológicamente y haciendo algunas abstracciones, el orden de aparición de los homininos más representativos se puede resumir así: 
 
  • Australopithecus sp. 
  • Homo rudolfensis ("un H. habilis grande"), Homo habilis, Homo ergaster (evoluciona a H. erectus tras viajar desde África a Asia) y Paranthropus boise. 
  • H. antecessor. Sólo se dispone de pocos fragmentos fósiles, de hace 1,2 millones a 800.000 años de antigüedad en la sierra de Atapuerca (España) y fragmentos menores de homininos asimilables en África. Parece tener una cierta relación filogenética con Homo ergaster. Su relación con Homo heidelbergensis no está clara y puede que ambos correspondan a la misma especie o que H. heidelbergensis haya sido su sucesor y por cierto H. antecessor está muy relacionado con el ulterior H. neanderthalensis y tiene rasgos faciales muy parecidos al H. sapiens, originado en África hace unos 250.000 a 350.000 años. El profesor José María Bermudéz de Castro, codirector de las excavaciones e investigaciones en los yacimientos de la sierra de Atapuerca y vicepresidente de la Fundación Atapuerca, plantea la posibilidad de que H. Antecessor sea la última especie vinculada al origen de los Neandertales y los Sapiens. A mediados de 2017 se reiniciaron las excavaciones en la Sierra de Atapuerca (España), uno de los sitios más informativos en lo que respecta a las primeras especies de Homo que se encuentran en Europa. La gran esperanza era encontrar evidencia que permitiera conocer mejor a H. antecessor. ya que su mera existencia o su  diferenciación de H. heilderbengnsis es un tema discutido. 
  • Homo antecessor. Crédito: Ferra-Gerhard - Xavier, Cáliz". Nótese su cierto parecido con H. sapiens pero el cráneo algo elongado, los prominentes arcos superciliares y la ausencia de mentón, características de los Neandertal. Y por cierto. hay otros detalles, como la ausencia de un marcado prognatismo. El volumen de su encéfalo se ha calculado en 1.000cc.
  • Homo heidelbergensis 
  • Homo neanderthalensis. hay que hacer presente que esta especie es bastante heterogénea desde el punto de vista cultural y físico y eso se debería a los muy diferentes territorios que ocupaban. 
  • Homo naledi, un inesperado e insospechado hallazgo (2015) casi contemporáneo de los primeros H. sapiens, recientemente descrito en base a datos sólidos y que amenaza con redefinir drásticamente a nuestro árbol genealógico. 
  • Homo sapiens 
  •  
    Crédito: "evolution". Interactive. Encyclopædia Britannica Online. Web. 05 Jul. 2015. <http://global.britannica.com/topic/Homo-erectus/images-videos. NOTA IMPORTANTE. Estas especies no son etapas susesivas de la evolución nuestra, en el sentido de que una dió origen a la otra, Son sólo "primos" con un lejano antecesor común, y son mucho, muchísimo más viejos que nosotros, excepto el H. neanderthalensis y ¿parcialmente? H. erectus-ergaster.
     
    Un primer hito cultural se establece hace unos 3,3 millones de años con las primeras herramientas de piedra ("estilo" Oldowan, que perduraría y prevalecería a lo largo de un millón de años, obra del  Australopithecus afarensis). 
     
    Reproducción de herramienta cortante estilo Oldowan. Crédito: "Paleo Direct": Herramienta elaborada por un Australopithecus afarensis, pariente de "Lucy".
     
    Este hito tiene importancia si se considera que nuestros más cercanos parientes acuales (pero no homininos), los chimpacés, usan piedras y otros materiales a modo de "herramientas", pero usan lo que hay no más, no las elaboran, a diferencia de los más hábiles homininos de hace millones de años. Y eso ¿porqué? Pues los gorillini fueron siempre cuadrúpedos y sus manos tenían que priorizar el proceso del desplazamiento corporal, mientras que los homininos fueron siempre bípedos, consecuentemente liberando a las manos para una mayor diversidad de gestiones. Aun teniendo el mismo volumen encefálico que los chimpancés actuales, los homininos de hace millones de años eran muchísmo más eficientes en lo que se refiere al tema de las herramientas y eso, gracias a la bipedestación. 
     
    Pasaría un millón de años antes de que estas herramientas mostraran un avance significativo, con la aparición de la primera hacha, probablemente obra de H. ergaster, un feroz y fuerte carnívoro y cazador de mayor tamaño que sus predecesores, con un físico apto para largas caminatas y el cual posiblemente ya aprovechaba al fuego y ya tal vez a veces ayudaba por lo menos a quienes no se podían alimentar por sí mismos. Esta especie, que puede considerarse como un Homo erectus africano (mejor llamado H. ergaster en África), fue la primera en salir de África (vía el Corredor  Levantino) hace como 2 millones de años y la primera en tener un diseño corporal semejante al nuestro (brazos más cortos y piernas más largas que sus predecesores), además de ser la especie de Homo que más perduró en el tiempo (desde hace unos 2 millones de años hasta por lo muy menos 250.000 años atrás). 
     
    La aparición de la primera hacha es cercana al inicio de la Época Geológica del Pleistoceno, la cual se extiende hasta el término el último de los múltiples períodos glaciares que hicieron tan difícil la vida de nuestros ancestros en Europa. Hace como 10.000-12.000 años, ya se inicia el Holoceno y con él el explosivo progreso del Homo sapiens. O sea, es a lo largo del Pleistoceno, la penúltima época geológica de Período Cuaternario, cuando evolucionan las especies de Homo "no civilizadas". "La civilización  llega a Europa" en la Época del Holoceno, hace como 8.000 años, algo después del término de último período glacial, cuando llegan poblaciones del Oriente Próximo que ya habían inventado la agricultura.  Los humanos llegan al Mundo Andino hace por lo menos más de 12.000 años. 
     
    Resumiendo de manera simple, H. ergaster sale de África casi al inicio del Pleistoceno y la "civilización" se inicia poco después del inicio de la muy breve Época del Holoceno que estamos viviendo. Ambas épocas pertenecen al Período Geológico denominado Cuaternario. La Época Geológica anterior, el Plioceno, preparó a los homininos del Mioceno para dar origen al primer Homo bien humano, H. ergaster/erectus
     
    Ya hay indicios de Homo sp. en China y Java (donde ulteriormente evolucionaría el H. erectus “convencional”) hace 1,8 millones de años y en Europa hace como 1,5 millones de años, o sea que se expandió rápidamente por toda Eurasia. La fabricación de herramientas implica una capacidad que puede sugerir que H. habilis y otros homininos previos a H. erectus podrían haber tenido alguna muy primitiva forma de lenguaje, lo que Humberto Maturana llamaba “lenguajear”, es decir, comunicarse con gruñidos y/o gestos específicos. Hasta hay algún indicio en cuanto a que podría H. erectus haber cuidado a algún desvalido, pero dado que reducidos grupos ocuparon un territorio tan extenso, fraccionado por barreras geológicas con tan diversas condiciones climáticas y por tanto tiempo (desde algo menos de 2 millones hasta 100.000, 70.000 e incluso 50.000 años atrás), parece claro que tuvo variantes físicas locales y posiblemente culturales notoriamente diferentes. 
     
    Homo erectus. Crédito: By klimaundmensch.de[ (author of reconstruction unknown) Homo_erectus.JPG: photographed by User:Lillyundfreya derivative work (crop operation): Rafaelamonteiro80 (Homo_erectus.JPG) [CC BY-SA 2.5-2.0-1.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.5-2.0-1.0), CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/) or GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], via Wikimedia Commons. P.S. No hay razones para suponer que fuera lampiño, ésta es sólo una reproducción de los rasgos faciales
     
    Homo erectus. Crédito: "Homo erectus". Photograph. Encyclopædia Britannica Online. Web. 05 Jul. 2015. 
    <http://global.britannica.com/topic/Homo-erectus/images-videos/ 
    Artists-depiction-of-what-Homo-erectus-may-have-looked-like/36975>
     
    Otra adquisición trascendente fue la capacidad de utilizar al fuego de manera voluntaria y controlada (tema técnicamente difícil sin fósforos o similares o realmente imposible para el 100% de nosotros, los contemporáneos "modernos"). Eso no sólo nos permitió protegernos del frío (tema menor en los incios de esa gestión) sino que cocinar la carne haciéndola más digerible, entre otros aportes. Aunque hay "noticias" de que eso ocurrió en épocas más tempranas, las primeras evidencias no discutibles que existen por ahora provienen de Sudáfrica (hace como 1 millón de años) o de Israel, hace sólo 800.000 años (o sea, poquito más allá del Corredor Levantino el cual, a partir de hace unos 1.8 millones de años, H. ergaster tuvo que cruzar para salir de África a título del primer género de Homo que abandonó al continente natal). Como 600.000 años después (hace como 1,2 millones de años) ya hay indicios de los primeros Homo no-sapiens en Europa. Hace como 1,2 millones de años años aparece en Europa el Homo antecessor (provenientes de Asia Occidental). Tal vez hace unos 400-500.000 años aparece el ulterior y biológicamente discutible  H. heidelbergensis (supuesto antecesor del H. neanderthalensis en Asia y (discutiblemente) del Homo sapiens en África, pero a Europa el manejo deliberado del fuego no llegaría sino que hace unos 400.000 años, lo que parece extraño porque Europa, especialmente hacia el norte, era muy frío y sin embargo los homininos pudieron establecerse allí. La verdad es que los homininos del Pleistoceno vivían en grupos o bandas relativamente pequeñas sin asentamientos establecidos y drásticamente aisladas de otras por accidentes geológicos, de manera que cualquier avance conceptual, cultural o técnico demoraba miles o cientos de miles de años en generalizarse. 
     
    Siendo razonables, a nadie se le puede ocurrir que un individuo inventa una manera de prender fuego de la noche a la mañana. Sin duda, la adquisición de ese conocimiento transcurrió lentamente desde un hecho casual hasta el complejo método deliberado que luego se extendió muy lentamente y, precisamente en virtud de eso, cabe esperar que en el futuro se vayan encontrando evidencias consistentes de un más temprano aprendizaje, tal vez en el espacio del Corredor Levantino. 
     
    Habiéndose ya aventurado el H. ergaster a salir de África y ocupar el  Oriente Cercano, la línea evolutiva de los humanos actuales continúa basándose en África, pero lentamente los homininos empiezan a ocupar el sur de Europa, climáticamente más benigno que el resto de ese continente. Hace más de un millón de años llega a España el primer Homo sp., proveniente de África y vía Asia occidental. Éste, H. antecessor, parece representar una especie más evolucionada del H. erectus (pero no precisamente descendiente del último) y posiblemente antecesor del H. heidelbergensis, especie que hace unos 400.000 años también se encuentra en Europa.  H. heidelbergensis emigra de África hacia Eurasia y sería el antecesor de H. neanderthalensis (hace tal vez unos 350.000 o más años), si bien la riquísima información obtenida de las meticulosas excavaciones de las cuevas de Atapuerca (al noroeste del comienzo de la Península Ibérica si uno viene desde el norte) ha generado muchas interrogantes, como que el momento en que empieza a divergir H. neanderthalensis del H. sapiens ancestral se situaría hace casi 800.0000 años. No se sabe qué homininos pubieron estar en el lugar y el momento de esa diferenciación, la cual por cierto debió generarse a lo largo de un gran período de tiempo. Pues la infomación que aporta Atapuerca es tan sólida como inesperada, que sugiere que la ocupación de Europa por los homininos hace como 1,2 milñlones de años (presuntamente provenientes del Oriente Próximo,  Asia Occidental) es, por lo menos, muy heterogénea y el vínculo entre H. antecessor, H. heilderbengensis, y luego los Neandertales y los Sapiens, dista mucho de estar sólidamente establecido y eso porque la asignación de los fósiles de hace como 500.000 años o antes a una u otra especie es arbitraria, una discutible sobresimplificación que intenta evitar "inventar" a una buena cantidad de especies intermedias porque la evolución humana fue un proceso esencialmente gradual y no se puede decir que simplemente tal especie "se transformó" en tal otra. Y es por eso que se discute la veracidad de lo que definiría al H. heilderbengensis y tal vez esa "especie", el  primer Homo sp. que entierra a sus muertos, deje de tener "identidad" cuando aprendamos más de nuestro pasado. Se pensaba o se piensa (omitiendo los hallazgos de Atapuerca) que también el H. sapiens desciende del H. heidelbergensis (en África), el cual desapareció hace unos 200.000-250.000 años, pero hay muy poca evidencia fósil. 
     
    Lo anterior requiere una explicación discutible que adquiere mayor trascendencia ahora que algunos atribuyen al H. erectus-ergaster el rol del misterioso cuarto protagonista que la paleogenética sugiere que aportó a nuestros genes (interacción sexual con H. neanderthalensis, H. denisoviensis y H. sapiens). H. erectus (en Asia)/ergaster (en África) es el hominino de más larga historia de nuestro pasado: Aparece hace unos dos millones de años y perdura como tal hasta como hace 70.000 o aún 50.000 años y --pido perdón por mi osadía-- creo que su rol como especie que genera a lo que hoy se atribuye a especies diferentes, su evolución y relación con ellas, es el gran Nudo Giordano del origen del H. sapiens, mera inquietud de un ignorante... 
     
    Parte de la respuesta puede estar escondida en los geniales hallazgos de la Sierra de Atapuerca, la más rica fuente de restos paleontológicos humanos en la Península Ibérica, denominada "el verdadero 'fondo de saco' de la península europea" por su conspicuo y genial investigador, don José María Bermúdez de Castro. 
     
    Hoy se acepta que tras otra migración diferente más hacia el este de Asia se genera otra especie de la línea evolutiva que origina al H. neanderthalensis, el Hombre de Denísova (H. denisoviensis), descubierta muy recientemente (2008), ampliamente distribuído en Asia. H. heidelbergensis parece ser el fósil de esa transición. La evidencia fósil más temprana de H. sapiens anatómicamente moderno proviene de Etiopía y tiene unos 250.000 años de antigüedad. 
     
    Crédito: "human evolution". Art. Encyclopædia Britannica Online. Web. 05 Jul. 2015. 
    <http://global.britannica.com/animal/chimpanzee/images-videos/The-divergence-of-humans-and-great-apes-from-a-common/141800>. NOTA. Como todo resumen de la evolución humana y dada la rápida repetición de hallazgos de cierta trascencia, este cuadro carece de las potencialmente más inquietantes novedades.
     
    Tratemos de aclarar un poco el tremendo enredo de las especies de Homo mencionadas. Siguiendo de manera no precisamente estricta al conspicuo paleontólogo español José María Bermúdes de Castro, puede decirse que hará tal vez (y más o menos) unos 750.000 años en África, nuestra población antecesora común con la genealogía Neandertal se dividió en dos ramas, una de las cuales se quedó en África subsahariana y por vías poco claras (dificultad de obtener material fósil) terminó generando al H. sapiens. La otra rama migró a Eurasia y dió origen a diversas especies (¿o subespecies?) que pueden incluírse en el amplio ámbito de la genealogía Neandertal, la que termina dando origen al H. neanderthalensis y al H. denisoviensis cuando aún no había desaparecido el H. erectus. No tardaría el H. sapiens en salir de África e interactuar de alguna manera con sus primos y tal vez su tío Erectus. Siendo lo anterior una abstracción extrema, me olvido por ahora del misterioso H. Naledi descubierto en el año 2015.
     
    Intento por resumir la cronología de los eventos culturales y prehistóricos de mayor trascendencia en la compleja evolución del Homo sapiens. Todas las fechas son aproximadas e inseguras y en cualquier momento aparecen cambios de importancia. A lo largo y ancho de África, Eurasia y Europa, hubo muuuuuchas versiones de Homo  sp., algunas asimilables casi forzadamente en un "clado" como el de los Neandertal y otras, simplemente mavericks (por ahora). Espero que esta lista le ayude al lector a ubicarse en el tiempo geológico, cultural y antropológico. Debe utilizarse como una referencia, porque por sí sola no sirve mucho 
     
    Para tratar de explicar un poco ese fenómeno, dígase que la evidencia del riquísisimo sitio de Atapuerca de España, tan prolijamente estudiado, más otros del sur de Europa como Francia, indican que especies humanas ya habían colonizado al suroeste de Europa hace 1,2 millones de años o más y que tal vez después, hace unos 400.000 años o más, había una amplia variedad de "especies" de Homo sp, que pueden recibir decenas de denominaciones y ser parcialmente descritas como especies diferentes, pero en general todas ellas tienen un "no sé qué neanderthalensis" producto de un origen común, pero peculiaridades diferentes debidas a variadas circunstancias como aislamientos prolongados en nichos ecológidos debido a las condiciones climáticas, geológicas y otras, pero que en definitiva, al verse obligadas a protegerse en Atapuerca y el sur de Francia, generan a dos versiones de Homo asimimilables a los neandertales hasta que finalmente las circunstancias los hacen acercarse, amalgamarse y generar a  los Neandertal "clásicos" hace unos 120.000 años.. 
     
    Todo lo anterior quiere decir que durante el lapso señalado (y aun mucho antes también, en Africa) hubo no sé cuántas "especies" de Homo coexistiendo por lo menos temporal y espacialmente y cada una de ellas evolucionando paralelamente. O sea, olvídese de eso que que tal especie de "Homo" se generó tal otra y así, en línea directa, aparece el Homo sapiens. La verdad es que ya en Europa el Neandertal clásico y su primo Sapiens son producto de una verdadera combinación de variantes en un ámbito asimilable a una sopa de letras, de la cual resaltan dos grupos principales, los de Atapuerca y los de Francia.
     
    Hace: 
    ---3,3 millones de años aparece la primera herramienta de piedra, probablemente obra de Australopithecus afarensis (algún pariente de "Lucy"). 
    ---como hace 2  millones de años Homo ergaster sale de África y llega a China y Java vía Corredor Levantino. 
    ---1,2 millones de años atrás aparece el primer Homo sp. (ergaster) identificable en Europa, pero hay evidencias que los primeros homininos en llegar allí lo hicieron hace como 1,5 millones de años, pero no conocemos bien su identidad aún. "El hallazgo primero de los fósiles humanos de Homo antecessor (850.000 años) y más tarde de la mandíbula ATE9-1 en el yacimiento de la Sima del Elefante de la sierra de Atapuerca, datada de hace entre 1,1 y 1,2 millones de años, pusieron punto final al debate sobre la primera colonización de Europa y se supone que provenían del Asia occidental. En la actualidad nadie duda de que el suroeste de Europa fue colonizado hace entre 1,5 y 1,2 millones de años. La migración hacia el norte del continente pudo demorarse mucho tiempo, hasta que las poblaciones de homíninos pudieron adaptarse a condiciones climáticas más extremas (http://reflexiones-de-un-primate.blogs.quo.es/). 
    ---1,2 millones de años de años atrás ya hay restos de Homo antecessor en Europa (Sierra de Atapuerca, en España). Es un buen candidato para ser el último antecesor de versiones primitivas de  H. neanderthalensis (en Europa), y en África, donde se originó H. sapiens. 
    ---1 millón de años atrás ya hay indiscutibles indicios de utilización deliberada del fuego en África, tremendo avance tecnológico que en Europa aparecería sólo hace como 400.000 años. 
    ---Hace 750.000 años diverge la genealogía de H. Sapiens de la de H. neanderthalensis. Curiosamente en esa época y por decenas y decenas de miles de años después no hay evidencias de arte rupestre o de otro tipo que sugiera que los miembros de esas especies tuvieran la capacidad cerebral necesaria para elaborar situaciones simbólicas como el arte. Por otra parte, los que sí sabemos que llegaron a tenerla, los H. sapiens, no se aparecieron por Europa (ocupada por Neandertales desde un par de cientos de milenios antes). sino hace unos 40.000 años. Y bien, hoy (2022) se sabe que algunas cuevas de España tienen pinturas rupestres abstractas que datan de hace unos 65.000 años, o sea que las pinturas son obra de los Neandertales. Y eso es muy curioso porque sugiere que ellos llegaron a manejar simbolismos de manera independiente de nuestra propia capacidad al respecto, si bien los Neandertales pocas veces reproducían lo que veían, como animales. Se trataría de un ejemplo de trascendente evolución convergente, tal vez herencia de un antecesor común. Apasionante... 
    ---400.000 años atrás ya existen fósiles de Homo heilderberguensis en Europa, especie que desciende de la línea del H. antecessor y hoy parece haber generado a H. neanderthalensis en Europa. Al parecer los Neandertales y en particular tal vez sus antecesores ulteriores a la separación de la línea evolutiva que formaría al H. sapiens, no eran precisamente homogéneos como especie y de un grupo de ellos habría emergido la lìnea evolutiva del H. denisoviensis hace unos 400.000 años (DNA mitocondrial). Nótese que el DNA mitocondrial se transmite a la descendencia sólo por la vía materna (aunque hoy se aceptan poquísimas excepciones de trannsmisión del DNA paterno) y suele haber divergencias en relación a lo que el DNA nuclear sugiere como proceso evolutivo. Este tema se va haciendo cada día más complejo y asombroso. 
    ---250.000-350.000 años. Ya aperecen fósiles del misterioso Homo naledi, tan peculiar que podría modificar todo nuestro esquema de nuestra evolución.  
    ---200.000-250.000 años atrás aparecen remanentes de H. sapiens (inclusive en China) casi como lo conocemos hoy, porque hay en Marruecos fósiles de una variedad primitiva de H. sapiens de 100.000 años antes. En esa época (según datos actuales pero jamás definitivos) aparece en Siberia el inesperado Homo denisoviensis (ambos biológicamente muy relacionados con los neandertales). Él aportó los genes para la peculiar adaptación a la altura de los tibetianos, tan diferente de la de los andinos.  
    ---180.000 años atrás (más o menos) hay evidencia de H. sapiens "casi" modernos en Israel. Es decir, nuestra especie emigra de África rumbo al Oriente Medio y como 200.000 años antes a China. 
    ---74.000 años atrás (el H. sapiens aún no llegaba a Europa), tuvo lugar la explosión volcánica más atroz de los últimos 25.000.000 de años que se conoce (Isla de Sumatra), la cual había generado tal cantidad de cenizas que el planeta vivió un invierno continuo por como seis o más años. Por cierto, ese evento (la más joven de las cuatro explosiones del volcán Toba) debe haber reducido a buena parte de la población de homininos (Neandertales, Denisovianos, H. erectus y el misterioso cuarto contemporáneo pleistocénico identificado sólo por peculiaridades de nuestro ADN) y consecuentemente tal vez reducido a nuestra diversidad genética por desaparición de las poblaciones más expuestas. Y por eso podemos decir que somos, en buena parte, fruto de la casualidad pues el episodio Toba pudo haber eliminado a poblaciones con desconocidas aunque menores variantes genéticas y sólo habrían sobrevivido 3.000 a 10.000 humanos. La ciencia moderna sugiere que nuestro material genético proviene de tan sólo 1.000 a 10.000 parejas fértiles de esa época. 
    ---45.000 o más años atrás H. sapiens logra llegar a Europa, dominada por los Neandertales y afectada por el clima frío. En contraste, para latitudes más cálidas y no habitadas como Australia, por ejemplo, se ha planteado una fecha de colonización de hasta 70.000 años. 
    ---40.000-30.000 años. Se extingue definitivamente el ya decadente Homo neanderthalensis. Vaya uno a saber porqué sobrevivieron tan corto tiempo después (parece que no más de 10-15.000 años) de nuestra llegada a Europa, pero las teorías abundan y se complementan: nuestra tendencia a formar bandas más numerosas y consecuentemente menos propensas a la biológicamente nociva endogamia, la ventaja de ser pesar menos pese a ser más altos y no tener un tremendo encéfalo que consumía tremendas cantidades de recursos energéticos por sí mismo y para movilizar a ese manso corpachón, nuestra superioridad en cuanto al habla y a los cambios climáticos que supuestamente causaban mayores estragos en los grupúsculos de Neandertales y tanto más como que la densidad poblacional de ellos era harto más reducida que la nuestra y.... siguen llegando proposiciones. 
    ---8.000 años atrás  llegan a Europa H. sapiens provenientes del Oriente Próximo, de piel blanca y quienes dominaban la agricultura y tenían una vida relativamente sedentaria. Introducen notorios aportes genéticos a los pobladores de Europa.
     
    Hce unos 700.000 años (durante el Pleistoceno Medio, Época Geológica de la Era Cenozoica en la cual aún estamos pero ya en la Época Holocénica y el Pleistoceno termina con la última glaciación hace unos 10.000 años para hacerlo simple), Inglaterra no era una isla sino una península y en un períodos interglacial tenía un clima algo cálido que permitía la existencia de bisontes, hipopótamos y elefantes. Precisamente, la base de los acantilados que miran hacia el Canal de la Mancha es consecuencia de los ríos que corrían en dirección a la actual Europa continental. Si es así, los primitivos precursores del hombre actual podrían haber subsistido cómodamente en esas latitudes y sin dominar al fuego ni disponer de ropajes elaborados y de hecho en el año 2005 se encontraron allí herramientas de piedra de 700.000 años de antigüedad. En todo caso, a lo largo de la extensa ocupación de Eurasia por el género Homo, hubo grandes fluctuaciones climáticas, las que ciertamente influenciaron la existencia y hábitat de estos homininos. Por los múltiples períodos glaciales de gran intensidad ocurridos en el Pleistoceno Medio y el Tardío, los homininos de Europa lo debieran haber pasado muy mal, especialmente cuando el clima era peor, hace unos 670-620.000 años y seguramente sólo sobrevivieron los que migraron a las penínsulas del sur (Italia, España). Eso altera inmensamente la evolución genética de los homininos, lo que hace de nuestro fenotipo actual (características físicas) una mera casualidad. A los primeros europeos, hace unos 800.000 años, siendo tal vez descendientes del H. heidelbergensis, los sucede una especie de Homo que tuvo mucho éxito, H. neanderthalensis, que también se asienta en el occidente de Asia y domina el escenario evolutivo de esos lugares hace unos 250.000 años. Poco después, hace unos 200.000 o más años (¿300.000?) aparecíamos nosotros en el oriente del África subsahariana (actual Etiopía), Homo sapiens "moderno", pero tardamos mucho en iniciar un desarrollo tecnológico que nos hiciera "mejores". Esto se muestra con claridad en el Levante Mediterráneo (Asia Occidental), lugar ocupado por los Neandertales y luego compartido con nosotros desde que emigramos de África hace unos 200.000 años y conseguimos prosperar allí: allí nuestras herramientas no eran sustancialmente diferentes de las de los Neandertales. En otras palabras, H. sapiens parece haber aparecido como especie unos 100-200.000 años antes de que comenzara a incorporar el comportamiento “humano” que con el tiempo lo diferencia tan drásticamente de otras especies de Homo
     
    Ahora bien ¿porqué tardamos tanto en superarnos intelectualmente? Es un tema abierto a las especulaciones, pero hay un parámetro que coincide con nuestro comportamiento más mentalmente evolucionado: la forma de nuestro encéfalo. Es que el nuestro es hoy y desde hace unos 100.000 años "globular" (o sea, como redondo) mientras el de nuestros primos Neandertales y nuestros abuelos Homo sapiens corporalmente "modernos" pero con un intelecto que se asume más primitivo, tendían a ser elongados, con menor desarrollo del cerebelo (involucrado en la habilidad motriz y el lenguaje) y del lóbulo parietal (órganos de los sentidos, capacidad  de planificación y memoria). Esa peculiaridad morfológica coincide con nuestro despertar intelectual (arte, consistente capacidad en lo referente al manejo de símbolos, pensamiento abstracto, etc.)  
     
    Cabe hacer una disquisición. Cada vez se piensa con más argumentos que los Neandertales no eran precisamente tontos, pero, pese a tener un encéfalo de mayor volumen que el nuestro, no hay duda que eran ¿algo? menos "inteligentes". Para resumir un extenso tema, hay que señalar que el volumen del encéfalo en los mamíferos va a la par con la masa corporal y la gran excepción es la de nuestros antecesores, quienes se "encefalizaron", es decir, su encéfalo creció progresivamente más que la masa corporal desde hace como 50 millones de años. Es que se puede calcular un índice basado en la masa corporal y la masa encefálica y (en general) mientras mayor sea la última en relación a la masa corporal, más inteligente es la especie. Y eso, o mejor el mayor número de neuronas en la materia gris en relación con el volumen de la materia blanca (axones), parece ser todo lo que explica la superioridad del H. sapiens sobre los otros homininos, porque la esencia de la anatomía cerebral es en extremo similar. Suele pensarse que nosotros tenemos lóbulos frontales más desarrollados pero éstos existen ya en los prosimios y a falta de evidencias más concretas puede suponerse que esa misteriosa parte de nuestro encéfalo crece a la par con el crecimiento de éste. En otras palabras, los Neandertales no tendrían lóbulos frontales reducidos y nuestra superioridad sobre ellos se basaría en el "índice de encefalización" (volumen del encéfalo en relación a la masa corporal, el cual es 6,4 para los primeros y 7,6 para nosotros). Al parecer el número de neuronas por unidad de volumen es similar entre ambas especies, pero los Neandertales ocupaban muchas de ellas para manejar a su más macizo cuerpo y a su privilegiada gestión visual, mientras que a nosotros, de estructura y visión más modesta, como que "nos sobraron" neuronas y éstas se encargaron de los procesos del intelecto. La importancia de que nuestro encéfalo sea globular y el de ellos elongado hacia atrás es discutible, a juzgar por lo que se sabe de las deformaciones artificiales del cráneo. Pero sí teníamos otra tremenda ventaja sobre los Neandertales que podría explicar que, tras ocupar Europa por 200.000 o más años, desaparecieran como 10.000 años después de que nosotros llegáramos a esa zona: esa es el lenguaje y eso lo maneja el cerebelo, el cual aparece más desarrollado cuando nuestro encéfalo adquirió su debida forma globular, hace unos 100.000 años o menos. Tal vez por eso éramos más sociables que nuestros primos, quienes se limitaban a comunidades pequeñas, aisladas entre sí y en consecuencia, víctimas de la endogamia, la cual probablemente participó de manera importante en su exterminio. Tremendo enredo... 
     
    Desde que se encontró un fósil del hueso hioides (el cual mantiene a la lengua en su lugar) parece no caber duda que los Neandertales disponían de la capacidad de comunicarse verbalmente entre ellos, pero por la posición de la laringe y el volumen de la lengua, la variedad de sonidos que podían emitr era reducida. Es decir, por ejemplo, si alguien no puede emitir más sonidos que la "a", la "i", la "m" y la "k", no puede expresar claramente una idea como: "a las semillas de los zapallos hay que dejarlas secar por algún tiempo y luego plantarlas en tierra blanda y húmeda". Y eso sí que nos favoreció tan enormemente que llegamos a dominar y hasta estamos en vías de destruir al planeta. Basta hacer presente que la agricultura (base esencial de las sociedades y en consecuencia del progreso tecnológico y espiritual) sólo apareció "por primera vez" en unos 7 lugares del planeta, pero muy pronto se extendió por casi todo su territorio. Probablemente un proto-lenguaje, ya hace unos 500.000 años, era una habilidad del H. heidelbergensis, el por ahora más convincente antecesor de los Neandertales. 
     
    Nuestra emigración (como H. sapiens) desde África hacia el Oriente Medio y más allá es una aventura que genera muchas controversias en cuanto a sus momentos en el tiempo y las rutas seguidas. Podría haber ocurrido inicialmente a través del Corredor Levantino (si bien éste estaba ocupado y controlado de facto por los Neandertales), llegando hasta lo que hoy es Israel y también, en la misma época, caminando por la franja de tierra que unía al cuerno de África con la Península Arábica, donde ahora está el canal Bab-el-Mandeb del Mar Rojo (ese canal no existió en dos períodos: hace unos 115.000 hasta 100,000 años y de 80.000 a 15.000 años atrás) y cabe suponer que ésa fue nuestra vía más exitosa. Pero esos intentos de hace como 120.000 y hasta como 200.000 años pudieron haber sido sólo preliminares, impidiendo la expansión de nuestra especie por todo el mundo no americano a causa de cambios climáticos hasta una ulterior y más exitosa emigración hace 50.000-70.000 años. O tal vez, debido a que los que llegaron a la Península Arábica a través de lo que hoy es el estrecho Bab-el-Mandeb no tuvieron que enfrentarse con los Neandertales del Corredor Levantino, llegaron hasta el sur de China (hace como 200.000 años según hallazgos más recientes) e inclusive a Siberia hace unos 100.000±20.000 años, donde ya había Neandertales y al cruzarnos con ellos les aportamos genes muy nuestros vinculados al lenguaje, los que no se encuentran en los Neandertales de esa época en Europa. Así de compleja es la historia del H. sapiens y sus primos Neandertales y Denisovianos. Un aporte más de la fabulosa herramienta de investigación que es la paleogenética, la cual no dejará de regalarnos una inmensa riqueza de conocimientos, destruír hipótesis obsoletas y tal vez darnos alguna vez una sorpresa mayúscula. De hecho, el genoma de los habitantes de cierto lugar de India sugiere que al trío de sexo entre especies diferentes hay que agregarle un cuarto participante cuya identidad se desconoce pues no se han encontrado remanentes físicos de ese otro misterioso primo nuestro, más cercano a los Neandertales y Denisovianos. 
     
    Pues nuestra historia se enriquece día a día. Es hoy considerado factible que los primeros Homo sapiens intentaron salir de África hace como 200.000 años (muy tempranamente después de su aparición como especie) por el Corredor Levantino y parece que ya allí los Neandertales formaron una barrera infranqueable para que los nuestros que eligieron esa vía (no la de aquellos que salieron de África por el canal Bab-el-Mandeb del Mar Rojo) progresaran más o menos masivamente hacia el norte. De ser eso así, en el Corredor convivimos de una u otra manera, agresiva y/o sexualmente, con nuestros primos Neandertal durante unos 150.000 años, o sea un imnenso período de tiempo que fraguó las interacciones de ambas especies en todos los sentidos posibles y que aportará un riquísimo material de estudio para el futuro próximo. Y así, no hay semana o mes que no aparezcan nuevos datos y/o posibilidades y eso hace de esta paginita a la más caliente del e-book, en permanente "ebullición" ¡Fascinante!  
     
    Los primeros restos de Homo sapiens modernos provienen del África subsahariana oriental (Etiopía), con una antiguedad de unos 200.000 años. Pero muy lejos de allí, al occidente de África y al norte del Sahara, en Marruecos, se han encontrado fósiles de hace unos 300.000 años de una especie que sin duda es H. sapiens pero tiene características más primitivas (un cráneo más alargado y rasgos que asemejan a los Neandertales, primordialmente). Eso tiende a significar que nuestra especie no evolucionó así no más en un paraíso de Etiopía, sino que muchas versiones más primitivas se desarrollaban con mayor o menor aislamiento por todo el continente africano y al final, muy diversos eventos aleatorios mediantes, dejaron a la moderna versión de nuestra especie como la única de África, la que emigró de ese continente. 
     
    Homo sapiens "primitivo" de Jebel Irhoud, en Marruecos. Crédito: John Bavaro Fine Art/Science Photo Library.
     
    Pero fuera de África nos encontramos con otras especies de Homo y nos cruzamos con ellos, principalmente con los Neandertales y también con los Denisovianos y, de acuerdo a datos de inteligencia artificial que emergen de un análisis computacional de nuestro genoma, con otra especie aún no identificada a juzgar por el abanico de genes no africanos que portamos. En África, en cambio, persisten los ejemplares más genéticamente puros del H. sapiens
     
    En rojo, el territorio africano ocupado por H. sapiens y las principales rutas de migración hacia otros territorios. Modificación de: By NordNordWest (File:Spreading homo sapiens ru.svg by Urutseg) [Public domain], via Wikimedia Commons
     
    Nuestro progreso como especie muestra un gran salto cuando salimos de Asia occidental y conseguimos llegar a Europa, hace unos 45.000 años o algo más y cuando ya el clima era hostil. El trayecto seguido no se conoce con certeza y me imagino que intentarlo por el corredor levantino debió haber sido una muy accidentada aventura suponiendo que ya antes los Neandertales habían constituido una poderosa barrera que aislaba a Europa. La alternativa más viable pero basada en débiles evidencias concretas, sugiere que pasaron por la península de Anatolia hasta llegar a Bulgaria y luego siguieron por el corredor del Danubio hasta Europa central. Allí ya estaban los Neandertales desde hacía unos 200.000 años, una especie de Homo más robusta, hábiles fabricantes de herramientas de piedra, muy resistente a las bajas temperaturas y con mayor capacidad craneana que la nuestra, con un lenguaje tal vez primitivo, que homenajeaba de cierta manera a sus muertos y que cuidaba de sus enfermos e inválidos y que dominaba al fuego y hasta tal vez le hacía juguetes a sus menores (eso implica un concepto de familia, pero no necesariamente de pareja marital sino que algo muchísimo más laxo pero sí que implicando alguna sentimentalidad). Pero probablemente su espiritualidad era menos consistente que la nuestra, aunque hayan elaborado más que básicas expresiones de arte rupestre (lo que les otorgaría cierta capacidad en cuanto a procesos de intelecto simbólico y cierto grado de espiritualidad y genera más controversias aún) y “joyas” (adornos) de plumas, huesos y conchas de mariscos. Aunque enterraba a sus muertos en posición fetal y con cierta orientación en referencia a los puntos cardinales y tal vez dejándoles flores o plantas medicinales como ofrendas funerarias, no parece haber evidencias claras de que los Neandertales realizaran ceremonias funerarias de cierta complejidad ni que, aunque lo hicieran, fueran capaces de manejar simbolismos de tal sofisticación como el "arte" que expresábamos nosotros en las pinturas rupestres de cierta complejidad, figuras en hueso, adornos corporales, etc. 
     
    Aparte de ser más robusto y tener una mayor capacidad craneana y menor estatura, el hombre de Neandertal no difería mucho del H. sapiens. Vestido como nosotros, sólo lo veríamos como una persona de piel "negra" o "blanca" según la región de donde procedía, fea por su cara algo desplazada hacia adelante, su gran nariz, sus grandes ojos, la ausencia de mentón (peculiaridad anatómica exclusiva del H. sapiens y de los elefántidos y razón de existir entre nosotros completamente ignorada), los prominentes arcos superciliares y la frente inclinada hacia atrás. Es de nuestra exclusividad poseer un mentón entre las especies de homininos y me parece controversialmente relacionado con el hecho de que somos, entre ellos, la única especie que no muestra prognatismo (adelanto del tercio inferior de la cara). Porqué, para qué y cómo se llegó a eso es un misterio muy privadamente nuestro. Somos los únicos que tenemos la cara plana a excepto de nuestra pequeña nariz y el conspicuo mentón..... Algunos Neandertales pudieron haber tenido ojos de color claro y cabellera roja. Pero lo cierto es que tontos no eran y cada vez más se van encontrando más evidencias que sugieren que eran verdaderamente “humanos” si en materia de capacidades cognitivas y capacidad de manejar simbolismos los comparamos con los H. sapiens que consiguieron llegar a Europa hace unos 45.000 años. De hecho, en Europa, los Neandertales ya se habían iniciado en básicas expresiones de pintura rupestre 20.000 años antes que llegáramos nosotros. 
     
    Neandertal acicalado y vestido como H. sapiens, ocultando la forma de su cabezota con un sombrero, lo que a la vez disimula el prognatismo. Ilustración del antropólogo Carleton Coon,1939.
     
    Diferencias morfológicas craneofaciales entre H. sapiens y H. neanderthalensis. Crédito: "Sapiens neanderthal comparison blank" by hairymuseummatt (original photo), KaterBegemot (derivative work) - http://www.flickr.com/photos/hmnh/3033749380/ (original photo). Licensed under CC BY-SA 2.0 via Wikimedia Commons - https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Sapiens_neanderthal_comparison_blank.png#/media/File:Sapiens_neanderthal_comparison_blank.png
     
    Un Neandertal frente a un Homo sapiens (De: "10 Signs You Are A Neanderthal, youtube.com, Happy HBU"). Bueno, la imagen podría mejorarse mostrando que el primero tiene una estatura más baja y una nariz más abultada. Pero en fin, nótese su cabezota, su prognatismo (cara adelantada), su ausencia de mentón, sus pronunciados arcos superciliares y su frente inclinada hacia atrás.
     
    Homo neanderthalensis. Crédito: "Neanderthal". Photograph. Encyclopædia Britannica Online. Web. 05 Jul. 2015. 
    <http://global.britannica.com/science/human-evolution/images-videos/Reconstructed-model-of-a-male-Neanderthal/73004> 
    Los Neandertales del norte de Europa, territorio muy frío, tendían a tener la piel blanca para captar mejor a los rayos solares generadores de vitamina D, el pelo rojo y pecas en la piel de la cara.
     
    Niño neandertal. Imagen obtenida de https://www.filthymonkeymen.com/2019/01/08/neanderthal-teeth-human-like-childhood/
     
    Por entonces, la iconografía del H. sapiens no involucraba aún al abstracto concepto de arte, el cual apareció mucho después, sino que sólo una simbología que tal vez los vinculaba al mundo y a los fenómenos naturales que más los impactaban o que más necesitaban (caza, por ejemplo). No olvidemos que por entonces nosotros (llamados Cro-Magnon en Europa) éramos sólo cazadores-recolectores, aunque ya practicábamos ceremonias funerarias llenas de simbolismos, elaborábamos instrumentos musicales (otro símbolo), nuestros asentamientos mostraban un orden bien definido y habíamos avanzado mucho en la tecnología de las herramientas al confeccionar eficientes puntas de proyectiles y utilizar otros materiales como huesos y cornamentas. Cualquiera haya sido nuestra interacción inicial con los Neandertales, no es de extrañar que esta especie más primitiva, que había sido la dueña de Europa por más de 150.000 años, desapareció sólo 10.000 años después de que llegáramos nosotros a Europa. 
     
    Cuando el H. sapiens llegó a Europa tenía una gran diferencia no anatómica con los que llegaron al Levante Mediterráneo (Asia Occidental) decenas de milies de años antes: desde hace por lo menos unos 80.000 años había adquirido, y luego depurado, la capacidad de manejar símbolos en sus ideas (algo cuyos primeros indicios se sospecha que serían atribuíbles al H. heidelbergensis, el cual aparece hace unos 6000.000 años. Como sea, comenzaba la espiritualización del género Homo, fenómeno llamado "Revolución Cognitiva" (¿algún tipo de mutación mediante?), el cual esencialmente consiste en manejar ideas referentes a lo que no existe, como un dios que deliberadamente nos crea y/o condiciona, un ente antropomórfico con cabeza de otro animal y conceptos de ese concreto nivel de imposibilidad. Antes de la Revolución Cognitiva, H. sapiens coexistió con los Neandertales en el Levante Mediterráneo sin grandes ventajas, pero luego, de alguna manera el pensamiento simbólico más elaborado marcó el destino de nuestra especie y hace como 45.000 años conseguimos llegar a Europa. Allí termina también la existencia de los Neandertales de la Asia occidental, tema tan poco compendido que tiene decenas de explicaciones. 
     
    En la África Oriental, los inicios de la revolución conceptual del H. sapiens aparecen hace 50.000 años, en la forma de herramientas estandarizadas, joyas de conchas marinas y una de las primera imágenes de un símbolo, en una cueva con arte rupestre. Desde entonces la humanidad inició un progreso continuo, espectacular para una especie biológica. Llegamos a Europa, Australia/Nueva Guinea (por entonces no separados por el mar) y al territorio frío de Eurasia al norte de Alemania. Demoramos algo más en ocupar a las Américas 
     
    Aunque como todo lo expresado en esta página tiene opiniones discordantes, el estudio del genoma de los humanos modernos sugiere que, al coexistir con los Neandertales y el Hombre de Denisova, hubo mestizaje entre estas 3 especies (y una cuarta misteriosa especie aún no identificada) y de esa manera el 2-4% del DNA de los euroasiáticos (prácticamente 0% para los africanos subsaharianos) se comparte con el primero y el 4% o más del DNA de los melanésicos y de los aborígenes de Australia se comparte con los denisovanos. Es posible que nosotros les transmitiéramos gérmenes que contribuyeron a su aún no bien explicada extinción, pero a la vez ellos y sus primos Denisovianos nos castigaron con los códigos genéticos necesarios para sufrir diabetes tipo 2, lupus, enfermedad de Crohn, algunos cánceres y algo más, como los condilomas acuminados (genitales y ano) producidos por el virus papiloma humano y en particular su cepa carcinogenética HPV16A que infecta a más o menos 4% de los norteamericanos. La cruza entre Neandertales y H. sapiens (iniciada hace unos 200.000 o más años según evidencia reciente) parece habernos aportado genes que nos ayudaron mucho para soportar las condiciones climatológicas de la Europa de esa época (y otros harto inútiles como los responsables de las pecas) y haber generado un asombroso cambio en la genética de los Neandertales. Es que hasta antes de conocernos, el cromosoma Y y el DNA mitocondrial de los Neandertales era parececido al de los Denisovianos, pero hace 200-300.000 años un varón Sapiens o un muy directo precursor, tuvo encuentros sexuales con una damisela Neandertal, generando a un varón con nuestro cromosoma Y y como sea (comunidades pequeñas, aisladas y endogámicas de los Neandertales, por ejemplo) éste se extendió entre ellos y al final, resulta que desde entonces ese cromosoma se parece más al nuestro que el de ellos al de sus más genéticamente cercanos primos Denisovianos. Algo similar ocurre con los genes mitocondriales. 
     
    Pero los Neandertales también tenian sexo con los Denisovianos y en el año 2018 se encontró en la cueva de Denisova (Siberia) el fósil de una niña híbrida de primera generación, de padre Denisoviano y madre Neandertal. 
     
    Este tema de nuestra "hibridización" como especie es muy interesante por todo lo ya expuesto y explica en gran medida uno de los grandes misterios de la adaptación de los humanos a la altura, respecto a lo cual podemos decir que la colonización del Tibet es compleja, involucarndo a dos grupos humanos diferentes (aunque supongo que descendientes de los precursores de los chinos Han) desde hace unos 20.000 años. Pues, a través del tiempo, ellos se adaptaron perfectamente a la fuerte carencia de oxígeno de las altitudes vecinas a los 4-5.000msm, al igual (en términos de eficiencia de la adaptación pero no de los mecanismos fisiológicos involucrados) que los andinos. Estos últimos, para captar más oxígeno aumentaron su capacidad pulmonar ampliando notoriamente al tórax y aumentaron la cantidad de glóbulos rojos por mililiitro de sangre, lo que la hace más espesa y eso no es precisamente bueno para la salud, pero es lo que nos ocurre a todos si vivimos en alturas hipóxicas. PERO, los tibetianos no tienen nada de eso, ni lo del tórax ni lo de los glóbulos rojos y captan más oxígeno respirando más rápido y vía un efecto fisiológico que no describiré, sus vasos sanguíneos permanecen más dilatados, incluyendo los pulmonares, lo que facilita la captación de oxígeno y quién sabe si hay otros parámetros involucrados. Ahora bien ¿porqué sólo esa etnia se libera de la necesidad de aumentar la dotación de glóbulos rojos como todo el resto de las otras? Pues la explicación (parcial) es que casi el 80% de ellos porta un gene de una especie ajena al H. sapiens y propia del Hombre de Denisova, el cual la habría trasmitido a los precursores de los chinos Han hace unos 30 a 50.000 años. Pues sólo el 1% de los chinos lo portan, porque sin la permanente hipoxia no implica una ventaja evolutiva, pero sí que ayudó enormemente a los tibetianos. Bueno, ésto es sólo una precaria explicación y el tema debe ser muchísimo más complejo pero aún no tenemos cómo explicarlo bien y el gene ese es uno de los actores que más fuertemete resalta. Interesante, no podemos hablar de razas entre la inmensidad de la humanidad, pero sí tenemos varios diversos detallitos genéticos que hacen que no seamos una especie genéticamente homogénea y creo que la adaptación de los tibetianos versus la de los andinos a la altura es el más conspicuo ejemplo. 
     
    Un trascendente evento de la historia del Homo sapiens en Europa ocurre hace unos 8.000 años (Neolítico) e introduce cambios en la estructura genética en Europa: eso ocurre cuando llegan poblaciones del Oriente Próximo que ya habían inventado la agricultura y tenían piel blanca por una mutación de genes ya identificados. 
     
    La dependencia de la agricultura y la ganadería implica uno de los más drásticos cambios en el estilo de vida del H. sapiens. Coincide con el inicio del Período Neolítico (herramientas de piedra pulida) y se inicia hace algo menos de 10.000 años en el Creciente Fértil, tras el cese de la última glaciación, lo que marca al período geológico en el cual vivimos, el Holoceno: 
     
     
    Las primeras expresiones del neolítico en el Creciente Fértil, hace 9.500 años. Crédito: By Bjoertvedt (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0) or GFDL (http://www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], via Wikimedia Commons
     
    Sería interminable describir el tremendo impacto de la organización social generado por la "revolución neolítica", dramáticamente expuesto por el prestigiado Jared Diamond y me limitaré a un par de temas. Sucede que los primeros agricultores tenían la piel negra, pero, por la necesidad de captar mejor la radiación solar para generar vitamina D, cuando durante el Holoceno migramos a Europa ya éramos blancos y fue en esa época cuando se generaron los fenotipos europeos que hoy conocemos y que se basan en tres grupos humanos resumidos en este link, cuya lectura recomiendo enfáticamente. 
     
    Un breve paréntesis para mandar al diablo el concepto de "raza negra". Debajo de los pelos de la cara de los chimpancés, los homininos vivos más parecidos a nosotros, hay piel blanca. Pues en África, cuando lentamente nos transformamos en una miríada de especies con estrecho parentesco y perdimos la vellosidad corporal, las leyes de las ventajas evolutivas afectando a generación tras generación nos hicieron negros para resguardarnos del daño de la radiación solar. Y no se trata de ser o no ser negro, pues los hay desde la negrura negra negra hasta tonalidades más claras pero aún así tal vez una decena con tonalidades (no confundir con intensidades) diferentes entre sí. O sea, eso es como tener los ojos cafés o negros o verdes: no involucra parámetros que puedan definir a una raza.  Bueno, cuando los Neandertales nos dejaron entrar a Europa sólo porque no se la pudieron con nosotros, el frio imperante y la escasez de sol nos llevó a evolucionar como blancos aún más blancos para generar suficiente cantidad de vitamina D. En cuanto a los ojos azules de los H. sapiens, se piensa hoy que son el resultado de una mutación que afectó a cazadores-recolectores de Europa durante el Mesolítico europeo (10.000-5.000 AC). 
     
    La adopción de la agricultura y la ganadería terminó con la trashumancia, generándose poblados estables con una clara organización social y todo lo que asociamos a la "civilización": especialización laboral, comercio, clases o niveles sociales, crecimiento demográfico y etc. Pero además modificó profundamente a nuestros hábitos alimentarios. El abrupto inicio de la posibilidad de cultivar trigo, cebada, avena y centeno indujo a que los humanos modificaran sus procesos biológicos para tolerar al gluten, un conjunto de proteínas de baja calidad nutricional, pero ese tipo de ajustes biológicos demora y aunque ya estaba bien establecido hace unos 7.000 años, aún persiste un porcentaje significativo de humanos que no lo toleran: son las víctimas de la enfermedad celíaca. Los cereales mencionados sirven para calmar el hambre pero son pobres agregados a la dieta de los cazadores-recolectores de antaño y principalmente aportan calorías demasiado fáciles de conseguir y los horribles dolores de muelas con los que se enfrentaron los agricultores. La ganadería aportó carne, por cierto, y leche, pero los Homo sapiens de entonces perdían a corta edad  la capacidad de procesar la ingesta de lactosa. Y puesto que el cambio de la oferta alimentaria fue tan brusco, la tolerancia a la lactosa se consolidó hasta cierto nivel hace sólo unos 4.000 años (tal vez una de las razones por las cuales los andinos no se alimentaban de leche de auquénidos) y muchas personas siguen hasta hoy sufriendo diversos grados de intolerancia a la leche y probablemente eso demore muchísimo tiempo en corregirse porque ya no hay una fuerte presión en términos de ventaja evolutiva porque sin dificultad tenemos acceso a otras alternativas de ingesta de proteínas de alto valor nutricional. 
     
    Muchas de las dataciones preholocénicas que he presentado son relativamente conservadoras y de tiempo en tiempo aparecen proposiciones que tienden a empujarlas hacia una mayor antigüedad. Por ejemplo, los H. sapiens primitivos pudieron haber aparecido 500.000 años atrás; el pequeño H. habilis pudo haber sido el primero en salir de África y en Asia haber evolucionado hasta el H. erectus y éste habría migrado desde allí a África, etc. Éstas son sólo algunas de las hipótesis pocas veces consideradas (o a menudo no más que definiciones algo distintas) que se barajan y esperan confirmación. ¿Y que hay del Pithecantropus erectus (Hombre de Java) y del Sinantropus pekinensis (Hombre de Pekín), de los cuales ya no se habla?: hoy se les considera Homo erectus. Pues lo cierto es que todo esto es un tema apasionante, con drásticos cambios conceptuales cada cierto tiempo y otros inquietantes indicios que merecen serios, permanentes y complejos estudios para ver si consiguen modificar una vez más el paradigma más racional que puede ofrecerse hoy. Estaremos atentos a las novedades y mientras tanto estoy continuamente modificando este texto y las dataciones para hacerlo más concordante con la controvertida "versión más probable" de nuestro linaje.  
     
    Apenas hemos rasguñado la superficie del tema de la evolución de los humanos y un ejemplo espectacular y discutido de los últimos tiempos (desde el 2004) es el hallazgo de una especie de Homo enana en la minúscula Isla de Flores de Indonesia (Homo floresiensis), tan pequeña (1m, unos 25 kilogramos de peso) como los Australopithecus, pero más evolucionada aunque conservando los brazos largos y supuestamente descendiente del Homo erectus. Este hominino utilizaba herramientas de caza y entre sus presas parece haber estado una especie extinta de elefante, también enano. Lo más espectacular es que inicialmente se propuso que los restos más recientes eran de hace sólo 18.000 años, es decir, 10.000 años después de que H. neanderthalensis y mucho después de que H. habilis y H. erectus habían desaparecido. Sería, en consecuencia, contemporáneo con nuestra especie, H. sapiens, la cual desde mucho antes habitaba otras partes del planeta. Espectacular y discutible pues recientemente se ha propuesto para ellos una fecha de extinción de como de 40.000 años, con precursores harto más pequeños aún, de unos 7000.000 años atrás, lo que elimina la hipótesis de algunos pocos que pensaban que el hallazgo de los primeros especímenes podría haber representado sólo a una versión patológica de H. sapiens. Entre otros temas, algunos proponen que son parientes e inicialmente contemporáneos de Homo habilis y eso haría de estos últimos la primera especie de Homo que migró fuera de África. Y hay que mencionar también a otra especie de Homo enana, de la isla Luzón de Filipinas,  Homo luzonensis, con curiosas características corporales algo similares a los Australopithecus, aunque muy poco se sabe aún de esta posible nueva especie, definida formalmente sólo en el año 2019. Ambas especies parecen haber sido contemporáneas y estaban separadas por una distancia de sólo 3.000km. 
    Cráneo de Homo floresiensis. Imagen de futurehumanevolution.com.
     
    Homo floresiensis. Crédito:Washingtondc.picturesofus.net
     
    Y la sorpresa anunciada en un párrafo anterior apareció a partir de 2015. 
     
    Homo naledi según reconstrucción de John Gurche.
     
    Uno de los más intrigantes misterios de la evolución de los homininos es la descripción (2015) del Homo naledi, un hominino pequeño (1,5m o menos) con aspecto general similar al de los Australopithecus pero con piernas más largas que los brazos (lo que los hace menos aptos para desenvolverse arriba de los árboles y en consecuencia más similares a los Homo sp.), una muy peculiar mano, apta para subir árboles pero con un pulgar y huesos de la muñeca que tienden a semejarse más a los Homo (por consiguiente, apta para fabricar herramientas, aunque éstas no se han encontrado) y que con gran esfuerzo utilizaba complejos sitios funerarios en cámaras de una caverna compleja, extremadamente difíciles de acceder, indicando una espiritualidad y un esbozo de "cultura" (gestión colectiva) que no coincide con su pequeño cerebro (sólo un tercio del nuestro, o sea similar al de un chimpancé). Pero su antigüedad, de acuerdo a los datos recién publicados en 2017, indican que ésta está entre algo menos de los 250.000 y 350.000 años y eso sí que es raro porque sería casi contemporáneo con los más primitivos H. sapiens o sus precursores inmediatos y mantiene intrigados a todos los estudiosos pues podría modificar la consistencia de nuestras ideas acerca de nuestra remota genealogía ya que fenotípicamente es muy diferente a nosotros (aunque el progreso de las investigaciones en curso lo hacen aparecer cada vez más "moderno") y al parecer compartíamos el mismo espacio geológico (Sudáfrica) y nuestra alimentación era simimilar a juzgar por su dentadura. 
     
    Hace decenios, disertar, conversar, intercambiar ideas y dudas acerca de la evolución de los hunanos era tan simple y sin embargo poca gente lo comprendía. Hoy es harto complejo y muchísima menos gente se ha dado cuenta de eso siquiera, pero ¡vaya si hemos avanzado en la comprensión del tema con datos espectacularmente concretos! Pero la verdad que todos desean saber ¿de qué mono venimos? no existe porque nuestra evolución no fue como un cordel con un nudo tras otro, sino como un quipu. Ni sueñen con llegar a leer un esquema claro, de  A a B y luego a C, porque eso no existió. Nuestro árbol genealógico puede homologarse bien fielmente a la estructura de los qhipus. Y nos falta taaanto, como tal vez redefinirlo consistentemente debido a las peculiaridades del H. naledi. 
     
    Es que, lo que sabemos de nuestro pasado, con certeza puede homologarse a meras migajas esparcidas por espacios geológicamente aislados entre sí y magramente poblados por homininos no precisamente homogéneos. O sea, si aceptamos la analogía con la estructura de un quipu, hemos de pensar que éste era enorme y sólo le conocemos algunas de sus hebras y éstas estaban tremendamente enredadas, tanto, que nunca podremos ordenarlas de manera consistente. Mucho de lo ya expuesto llama a la humildad y demuestra que nuestra especie, H. sapiens, tiene muy poco de especial que no tuvieran otras especies relacionadas ("primos"). Como dice el famosos paleontólogo español, José María Bermúdez de Castro, "no somos únicos en casi nada, excepto en que en las últimas décadas (yo diría 'siglos') de nuestra evolución, hemos tenido ocasión de conseguir un progreso tecnológico impresionante. Ese progreso nos hace parecer distintos. Pero es sólo apariencia". Para decirlo en forma más simple, la evolución del H. sapiens no fue precisamente lineal, o sea que una especie hubiera generado a la siguiente como en un camino recto. Pues no, nuestro origen es como un árbol con como 7 ramas que representan a diferentes especies de Homo. Y sólo la de los sapiens persiste, hasta ahora por lo menos..  
     
    Una anotacion curiosa. Somos, como H. sapiens y los elefántidos, los únicos animales del planeta que tienen mentón. Y más inútil aún, los humanos actuales somos el único animal a quien le crecen continuamente los pelos de la cabeza y de la cara ¿Y por o para qué? Es que somos harto raros...